La Sociedad Pro Hospital del Niño es una institución sin fines de lucro fundada en 1924, dedicada a brindar atención especializada a niños con condiciones de salud complejas.
 
1924: Se funda la Sociedad para Evitar la Tuberculosis en los Niños bajo la dirección del Dr. José Rodríguez Pastor.  Un grupo de ciudadanos se unió para brindar tratamiento a niños afectados por la tuberculosis, una enfermedad altamente prevalente en la época.
 
1929: Se construyó la primera etapa del edificio que hoy alberga nuestras instalaciones, conocido entonces como “El Preventorio de Guaynabo”, destinado a niños en riesgo de contraer tuberculosis.
 
1939: La institución amplió sus servicios para atender a niños con enfermedades que requerían estadías prolongadas, convalecencia y rehabilitación.  Durante la epidemia de polio, se incluyeron servicios para casos post-agudos y el nombre cambió a “Instituto de Ortopedia y Tuberculosis Ósea”.
 
1964: La institución se renombra como Sociedad Pro Hospital del Niño, incorporando recursos y equipos médicos para atender condiciones crónicas y post-agudas de polio.
 
Hoy día, somos la única Casa de Salud pediátrica en Puerto Rico que ofrece servicios de estadía prolongada y convalecencia a pacientes de 0 a 21 años, referidos y bajo la custodia del Departamento de la Familia. Actualmente, tenemos capacidad para atender a 37 niños con condiciones crónicas o severas, tanto físicas como mentales.
Además de nuestra Casa de Salud, contamos con dos programas adicionales de gran impacto en la comunidad:
•  Servicios terapéuticos: Atendemos a 3,000 niños en toda la isla a través de contratos con el Departamento de Salud en su programa “Avanzando Juntos”, así como con el Departamento de Educación. Estas terapias se ofrecen en los hogares, escuelas y en nuestro centro ubicado en San Juan.
•  Centro de Aprendizaje del Niño:  Escuela elemental con capacidad para atender hasta 120 niños entre las edades de 2 a 9 años.  Está diseñada para ofrecer educación y atención especializada a niños diagnosticados con trastornos del lenguaje, dificultades en la comunicación social (pragmática), trastornos sensoriales, problemas de aprendizaje y niveles 1 y 2 del espectro del autismo.